martes, 2 de agosto de 2016

LA HISTORIA QUE PUDO HABER SIDO




Hace algunos años, apareció en escena un nuevo género literario – algunos lo calificaron como  subgénero -  el cual tiene la particularidad de construir, a partir de la línea de tiempo de un  hecho histórico conocido, un nuevo relato con desenlaces diferentes; es como crear una bifurcación desde cierto punto, hasta llegar a otro donde los resultados resultan diametralmente opuesto a  lo que en realidad sucedió. Este género es conocido como Ucronía. Según el Diccionario Enciclopédico Vox. Volumen I,  define  esta tendencia como: “Utopía aplicada a la historia reconstruida lógicamente de tal modo que hubiera podido ser y no ha sido” otros la consideran  como la creación de un universo alternativo a partir de un hecho histórico.
Siguiendo esta corriente literaria, podemos jugar un poco con la imaginación para ver que podría haber ocurrido en ciertas historias o en algunas leyendas épicas y populares, si nos desviamos en un punto del hecho o del relato, y elaboramos un nuevo desenlace. A manera de ejemplo.

UNA HISTORIA DIFERENTE

El vigía, que desde la noche anterior se había instalado en la atalaya norte, no podía dar crédito a lo que estaba observando en el campamento enemigo. Con los puños cerrados sobre la cara, se restregaba los ojos. No, no estaba dormitando ni soñando. Los guerreros que sitiaban la ciudad estaban levantando el campamento. Se marchaban.  Dio la señal de alarma para anunciar la buena nueva a los ciudadanos: -¡¡Se fueron, se fueron!! – gritaba con todas sus fuerzas.
Habían transcurrido casi diez años desde que arribaron por primera vez a la región. Su maquinaria de guerra llegó causando dolor, desolación y muertes en un delirante afán por invadir la ciudad. Pero,  por más que lo intentaban no podían alcanzar sus propósitos. Los altos, fuertes y bien asentados muros de ocho metros de altura y cinco de espesor que rodeaban la urbe,  construidos al estilo de los Hititas, los hacia inexpugnables. ¿Cuántas veces, las tropas enemigas habían tratado de abrir un boquete en sus paredes para penetrarlas? y una vez adentro, dedicarse a la destrucción, saqueo, asesinato de sus pobladores, y al rescate de una mujer secuestrada;  principal motivo por el cual se había desatado la guerra entre los dos pueblos, y ¡Cuántas veces habían fracasado!
La noche siguiente al retiro de las tropas, los vigías observaron que, desde la playa, se desplazaba hacia la ciudad un gigantesco aparato arrastrado por varios hombres. A lo lejos parecía una embarcación marina. La noche no era muy clara, así que no podían detallarla con exactitud, pero pudieron percibir a la luz de las antorchas que se trataba de algo parecido a un caballo. Los hombres dejaron aquel artefacto a cierta distancia de la muralla, y se retiraron.
Los habitantes de la ciudad esperaron a que amaneciera para salir a contemplar mejor aquella cosa. Muy temprano abrieron la gigantesca puerta  y salieron acompañados de las principales autoridades: el rey Príamo seguido por sus hijos París y Casandra; Timetes, cuñado del rey;  Eneas, el hijo de Afrodita, junto su hijo Ascanio y su abuelo  Capis.
Examinaron con mucho detenimiento la imponente estructura. Si, efectivamente se trataba de un caballo construido de madera; pero no  de cualquier madera: era la más fina y hermosa que se había visto por aquellos lados. Los débiles rayos de sol al reflejarse sobre el pulimentado cuerpo, contribuían a darle mayor belleza y esplendor. Los arneses estaban adornados con plata y oro. Sus ojos de azabache se encontraban rodeados de piedras preciosas. Su boca, entreabierta, mostraba una hilera de blancos dientes elaborados con el más fino marfil de África. Su hermosa cola cubierta de grandes trenzas,  caía con delicadeza  al suelo. Las patas con cascos de bronce descansaban sobre cuatro ruedas.
-          ¡Una verdadera obra de arte! - decían unos con admiración.
-          Otros comentaban - ¡Un hermoso regalo!
Solamente Capis, el abuelo de Eneas,  se mostraba suspicaz. – …..Humm…. esa barriga tan abultada, que en vez de caballo pareciera de yegua preñada, no termina de convencerme – cuchicheaba  con sus compañeros. Casandra era de su misma opinión.
Cuando se encontraban discutiendo sobre el tema, trajeron a un prisionero que había sido capturado dando vueltas por las afueras de la ciudad. Al ser interrogado dijo llamarse Sinón, un guerreo griego abandonado a su suerte, ya que, según él, había desertado de sus filas porque lo iban a sacrificar a nombre de Zeus, y como estaban por retirarse a toda prisa no se devolvieron en buscarle. Explicó a la gente embobada con el caballo, que no se trataba de ningún regalo para los troyanos, sino de una ofrenda dirigida a los dioses para que los protegiera  durante la travesía que tenían por delante, y así llegar a sus hogares sanos y salvo; les dijo también que el caballo se construyó de ese tamaño, para que los habitantes de Troya no pudieran llevarlo dentro de la ciudad, pues  según los dioses, si lograban hacerlo, todos  los troyanos se convertirían en   seres invencibles ante  los ataques de cualquier ejército.
Sinón hablaba sin parar, sus argumentos eran escuchados con atención, pero Príamo no estaba muy convencido de lo que decía; no obstante,  parecía aceptar que diez años de batallas y escaramuzas militares pudiesen haber llegado a su fin. Atrás iban quedando los hechos sangrientos que ocasionaron esta guerra, considerada por muchos como absurda. Todo se remontaba al tiempo en que su hijo París, atendiendo a una visita de Menelao, rey de Esparta, a sus dominios, conoció  a la hija del dios Zeus y la mortal Leda: Helena, una mujer muy hermosa, casada con Menelao, quien al ver al hijo de Príamo - un galán de aquella época,  encantador y bien parecido -  no tardó en enamorarse de él, y en un descuido del esposo, agarraron varios tesoros, los metieron en unos cuantos navíos  y se fugaron a Troya.
Menelao, como todo marido cornudo y burlado, puso el grito en el cielo, juró vengarse. Para dar un escarmiento a los troyanos acudió a su hermano Agamenón,  el poderoso rey de Micenas, quien ni corto ni perezoso, organizó la invasión. Los buques de guerra griegos repletos de soldados enfilaron hacia Troya. Comandos por el gran Agamenón, llegaron a las playas de la ciudad e  instalaron sus campamentos.
Los acontecimientos narrados por Sinón con respecto a su persona y al caballo,  se hacían cada vez más fantásticos,  algunos resultaban hasta creíbles. Claro, fue adiestrado por uno de los invasores: su primo hermano Ulises, rey de Ítaca, quien, siguiendo los consejos del adivino Callante y la ayuda de la diosa Atenea, planificó la construcción del gigantesco animal para introducirse en él, y así escondidos penetrar Troya y destruirla.
 Capis insistía, cada vez con mayor inquietud, que dicho armatoste no debía ser llevado al interior de la ciudad,  a pesar de la oposición de Timetes.
-Está es una trampa de los Aqueos-, repetía Capis – No caigamos en ello.
- Padre –  dijo dócilmente Casandra dirigiéndose a Príamo, - No olvides el gran daño que nos hicieron, recuerda cómo Aquiles asesinó y ultrajó a mi hermano Héctor-  Estas palabras trajeron a la memoria del rey troyano la imagen de su hijo Héctor y de su archí enemigo Aquiles, el más grande guerrero de los aqueo o griegos como también eran conocidos,  el cual era considerado un semi dios que infundía, con su sola presencia,  temor y respeto entre sus enemigos.
Aquiles, hijo de la nereida  Tetis y del mortal Peleo, rey de los mirmidones, era un joven alto, corpulento, de una gran agilidad en sus pies, con una particularidad asombrosa: no podía ser herido por flechas, lanzas o espadas. Era invulnerable y  cuando entraba en batalla, causaba grandes pérdidas a las tropas contrarias. Un buen día  -o mal día -  sostuvo un altercado con Agamenón porque este le exigió que le entregara a Briseida, una de sus esclavas favoritas. Al principio se negó a tal petición, discutieron, pero rey es rey,  y tuvo que ceder. Aquiles se enojó tanto que se negó a seguir luchando.
En cualquier conflicto armado, siempre se encuentran espías en ambos bandos. Cuando los troyanos se enteraron que Aquiles no seguiría luchando, comenzaron el contra ataque dirigido por Héctor, el más grande y heroico guerrero de Troya, sus incursiones en el campo de batalla causaron muchas bajas al ejército invasor. Los griegos, viéndose disminuidos ante el férreo ataque fueron a conversar con  Aquiles. – Hermano – le dijo humildemente su fiel amigo y escudero Patroclo – debes ayudarnos, nos están venciendo, te necesitamos para que el enemigo se retire de nuevo a sus posiciones - ; pero Aquiles se negó rotundamente.  Patroclo esperó a que el guerrero  fuera a darse un baño en la playa, y como es lógico, para hacerlo hubo de despojarse de su armadura, lo que aprovechó Patroclo para sustraerla, ponérsela, montar en su caballo y salir a dar la pelea. Demás está decir, el temor que sintieron los troyanos cuando lo vieron regresar al combate;  comenzaron a retirarse, pero sin dejar de luchar. En el fragor de la contienda, ocurrió que al supuesto “Aquiles” se le cayera el yelmo y quedara al descubierto, lo que aprovechó Héctor para meterle un lanzazo en el pecho, dejándolo clavado en el sitio.
Cuando Aquiles se enteró de la muerte su gran amigo, puso el grito en el cielo, lloró, pataleó, se enfureció y juró vengar su muerte. Hizo las paces con Agamenón y se reintegró al combate, causando grandes daños a los contrarios.  No pasó mucho tiempo, cuando las tropas comandadas por Héctor sufrieran una nueva derrota, y estando ya en retirada  Aquiles alcanzó a verlo, se enfrentaron y comenzaron una feroz  y cruenta lucha. Al final del combate, el héroe troyano fue alcanzado por una mortal  estocada en la garganta. Una vez, ya cadáver, lo despojó de su armadura, lo desnudó por completo y amarró sus tobillos con una soga de cuero, lo colocó detrás de su caballo y comenzó a arrastrarlo alrededor de la muralla. Lo hizo durante nueve días. Príamo no podía olvidar jamás semejante acto de crueldad y ensañamiento contra un muerto; además, tuvo que pagar su peso en oro para que pudieran entregarle el cadáver de su hijo.
Pero, en esta guerra, los dioses del Olimpo se encontraban divididos y Apolo le reveló al rey de Troya, que Aquiles tenía un punto débil: el talón izquierdo, ya que su madre Tetis lo había sumergido, varias veces  en las aguas de la laguna Estigia para hacerlo inmortal, tomándole por el pié izquierdo, pero había olvidado hacerlo asiéndole por el otro
París y un grupo de sus mejores arqueros decidieron tenderle una emboscada, le siguieron hasta un lugar donde no era difícil atacarle, lo ubicaron y comenzaron a lanzarle flechas envenenadas, todas  dirigidas a sus talones, hasta que una dio en el blanco. Aquiles murió esa misma tarde.
Ante esa irreparable pérdida, Ulises sabía que ya no podía traspasar los muros de la ciudad, así que puso en práctica la idea del caballo – ¡otra vez el caballo! – y lo  mandó a construir de tal manera que pudieran alojarse dentro de su vientre cuarenta personas, razón por la cual el cuerpo tenía forma de barco. Ulises se introdujo dentro del animal, acompañado por treinta y nueve hombres: los más aguerridos y sanguinarios de aquellas  huestes. Esperarían que Sinón terminara de hacer lo suyo, y una vez dentro de la ciudad, salir y avisar a las tropas griegas, que nunca  se habían marchado, si no que se encontraban escondidas en la playa. Lo demás sería pan comido.
En las afueras de la muralla continuaba la discusión sobre el destino del caballo: ¿qué hacer? : Introducirlo dentro de la ciudad; arrojarlo por un acantilado y que fuera destrozado por las rocas o quemarlo. Para meterlo dentro de los muros, tendrían que derribar parte de él y de la puerta, lo cual no era conveniente; quedaban dos alternativas. Tetis y Casandra eran de la opinión que debía ser quemado. Sinón continuaba hablando, pero ya no le hacían caso. Entonces el rey ordenó cubrir el imponente caballo con brea y prenderle fuego.
Estuvo ardiendo por casi ocho horas. Desde lo alto de la muralla, una hermosa mujer contemplaba las llamas que se elevaban hacia el cielo. Se trataba de la bella Helena de Troya.

José Omar Tirado
http://cronicadeloabsurdo.blogspot.com

sábado, 10 de octubre de 2015

C O L O N O F O B I A


COLONOFOBIA.

 

A partir del preciso instante que entró en vigencia el sistema escolarizado en todas las regiones de la América Hispana, a todos los niños y niñas se les ha venido enseñando desde su ingreso a la escuela de párvulos, jardín de infancia, preescolar o educación inicial, hasta llegar al bachillerato – eso sí, pasando desde luego por la escuela primaria – que este continente fue descubierto por un señor llamado Cristóbal Colón. Maestros y maestras (para seguir con la diferencia de género establecida por un presidente que habla de millones y millonas y de fiscales y fiscalas) cuando se acercaba cada 12 de octubre, mandaban como tarea elaborar en los cuadernos y hojas de cartulina  - utilizando lápices de colores y acuarelas -  figuras alusivas al “Día de la Raza” como entonces era conocida dicha efeméride; muchos  se esmeraban en hacer lo mejor que se podía, algunos con ayudas de los padres y madres, porque los trabajos más bonitos eran exhibidos en la cartelera.

 

Todos salimos de la escuela con la certeza de que fue el Almirante Colón quien partió una vez con su tripulación desde el Puerto de Palos, por allá en la madre patria,  un 3 de Agosto de 1492 y que después de navegar por más de 2 meses, los marineros hambrientos, descontentos y con deseos de pisar tierra firme casi lo linchan; se salvó por un pelo gracias al grito de ¡¡TIERRA!! de Don Rodrigo de Triana.

 

Aquel 12 de Octubre de 1492, hubo un encuentro fortuito entre dos culturas y dos maneras de ver la vida: por un lado se encontraban unos aborígenes asentados en un territorio,  asombrados, con los ojos desorbitados y la boca abierta al ver 3 enormes armatostes de madera flotando sobre el agua, y a unos tipos que llegaron con unas vainas de metal sobre sus cabezas; y por el otro, a unos perdidos y desconcertados  navegantes quienes se extraviaron buscando una nueva ruta para llegar al continente asiático (muy rico en especies, telas y oro), y se encontraron por casualidad con unos hombres delgados, semidesnudos, con unas plumas de ave sobre la cabeza,  y a unas morenazas muy bonitas con las tetas al aire. Un humorista – no recuerdo cual – dijo una vez que ese  día en vez de llamarse  de “la raza”, debía haberse llamado el día de “la risa”, porque los peninsulares se encontraron muy contentos y risueños de haber desembarcados después de tantos días a la deriva, y los indígenas por ver unos tipejos raros cubiertos de trapos por todos lados.

 

Pero el tiempo fue pasando y la historia modificándose de acuerdo a los interese ideológicos de las clases dominantes en las regiones que conforman el territorio latinoamericano, y aquella fecha memorable conocida como “Día de la Raza”  pasó a ser denominada “Descubrimiento del Nuevo Mundo”; pero como ese nuevo mundo ya estaba descubierto y habitado por sus legítimos pobladores, paso a ser conocida  como “Día de la Resistencia Indígena” cuando todo mundo sabe que ese día no hubo ningún tipo de resistencia; desde luego que la hubo, pero mucho tiempo después.

 

Cuando las naciones son sometidas y gobernadas por resentidos sociales - civiles o militares -, éstos buscan congraciarse con el pueblo inventado matrices de opinión dirigidas a inculcar odio y resentimiento entre los ciudadanos, lo que trae como consecuencia el consabido “divide y reinaras” algunos han seguido al pié de la letra esta “receta” y se han encargado de repetir como loros todo lo que oyen. En estos casos es común oír comentarios descalificativos en contra de Don Cristóbal en los términos siguientes:

 

-        Ese carajo fue un esclavista -  dicen algunos.

-        Fue un tirano, negrero y ladrón – dirán otros.

-        Llegaron para abusar de las mujeres indígenas – dirían aquellos que solo piensan en el sexo.

Y así se ha ido gestando una  “colonofobia”  (ojo, se hace referencia a Colón, no al colon) dirigida a erradicar de la memoria colectiva el descubrimiento de América realizado por los súbditos de Isabel La Católica.

 

 Algunos extremistas radicales se han dado a la tarea destructiva de acabar estatuas, monumentos y otras obras artísticas dedicadas a preservar el legado del Almirante - haciendo como el cuento del marido cornudo que destruye o vende el sofá donde la mujer le puso los cachos - Uno de los casos más patéticos ocurrió en Venezuela (territorio descubierto por Colón el 22 de Agosto de 1498) nación que fue gobernada por un dictador militar entre 1998 y 2013, año en que Caronte se lo llevó en su canoa para el otro lado del rio.

 

Se acercaba un 12 de Octubre de 2004, cuando el mencionado dictador tuvo las santas bolas de pedir a sus colegas latinoamericanos que no celebraran más ese acontecimiento, ya que - según sus conocimientos como primer historiador de país - a partir de aquel momento comenzó el exterminio de la raza indígena. Sus discursos incendiarios dirigidos a fomentar el odio contra la hispanidad surtieron efectos, logrando que seguidores y adulantes de oficio derribaran todos los monumentos erigidos a Cristóbal Colón. La gente observaba anonadada a través de las pantallas de los televisores, como las hordas de anti sociales al servicio del régimen arrastraban por calles y avenidas las cabezas de las estatuas como si se tratase las de un dictador recientemente depuesto. Lo peor de todo esto es que el Jefe de Estado aplaudía hasta rabiar estos hechos vandálicos.

 

Después de la muerte de un presidente argentino, su mujer le sucedió en el poder, y a partir de ese momento el Jefe de Estado venezolano comenzó a visitar con mucha frecuencia el palacio presidencial de la viudita. Según reseña para esa época el diario colombiano “El Espectador” en cierta ocasión ambos mandatarios conversaban plácidamente en un salón, cuando el venezolano notó que un monumento dedicado a la memoria de Colón se podía observar detrás de los ventanales del la residencia palaciega; molesto se lo hizo saber a su anfitriona, esta lo apaciguó diciéndole:

 

-        Tranquilo che, Colón nos da la espalda….. no nos mira….

 

No pasaron muchos días después de ocurrido este incidente, cuando la estatua fue removida de aquel sitio y enviada a Mar del Plata. En su lugar colocaron el monumento de una señora conocida como Juana Azurduy, donada por el gobierno boliviano.

 

A propósito de Bolivia, los partidarios y seguidores del actual Presidente de la República trataron de destruir el majestuoso monumento de Colón erigido en el hermoso Paseo del Prado en la ciudad de La Paz. Pero esas turbas de facinerosos no contaban con que muchos compatriotas bolivianos les enfrentarían. La estatua se salvo; no obstante fue bastante maltratada y embadurnada con pintura; desde luego, esto ocurrió un 12 de Octubre.

 

La “colonofobia” ha llegado a traspasar los límites de lo absurdo al pretender borrar de la historia el descubrimiento realizado por el navegante genovés. Hay quienes sostienen la tesis   - sin alguna base científica que la convalide – que los primeros en llegar al continente fueron los vikingos. Sus observaciones se fundamentan en la aparición de algunos restos de naves nórdicas encontradas en Canadá. Otros argumentan que fueron asiáticos y africanos los que arribaron por estas tierras, atravesando el congelado estrecho de Bering. A lo mejor si llegaron, pero no descubrieron nada.

 

Ahora entran en escena  los chinos – quienes han pasado a engrosar las filas del capitalismo salvaje-  con las garras puestas sobre  América Latina y los países Caribeños para apoderarse de ellos, y metiendo su cuchara en esto del descubrimiento de América nos vienen con el cuento (cuento chino, desde luego) que el continente no fue descubierto por Cristóbal Colón, sino por un chinito marinero de nombre Zheng He quien se apareció por estas costas hace unos 2.500 años antes de la era cristiana, según dicen ellos.

 

Pero la gota que rebasó el vaso de toda esta regorgalla elaborada por  historiadores de pacotilla y habladores de pendejadas han sido las declaraciones de un presidente turco, quien en la “Primera Cumbre de Líderes Musulmanes de América Latina” realizada en Estambul, llegó a decir ante un auditórium lleno de periodistas, que fueron marineros musulmanes los primeros en llegar en el año de 1178 a las tierras americanas.

 

Ahora falta vengan a decir los rusos que fueron los barcos del Zar Iván Vaisilievich (Iván El Grande) quienes arribaron por estas tierras, antes que las tres carabelas del Almirante Colón. ¡Faltaba más!; o que al llegar los narco-terroristas de las FARC  al poder en la hermana República de Colombia, puesta en bandeja de plata por el actual Presidente, estos decidan cambiarle el nombre por República de Marulandia.

 

Sería bueno sugerir que a estos “colonofobos” les hicieran una “colonoscopia” (esta vez si se hace referencia al colon); pero eso sí, con un aparato bien grande y grueso.

 

 

José Omar Tirado

Tomasmoro5@hotmail.com

Caracas. Venezuela

 

sábado, 26 de septiembre de 2015

CRONICA DE UN POSIBLE FRAUDE ELECTORAL


Dentro de pocos días nos enteraremos de un gigantesco fraude electoral que, lo más probable, vaya a ocurrir en una nación latinoamericana cuyo territorio se encuentra frente al mar Caribe, o mar de Las Antillas como también suele conocerse y, aparte de Cuba, también  se encuentra gobernada por una oprobiosa dictadura. Uno no es ningún Nostradamus, San Malaquías, ni nada que se le parezca, pero se tiene el presentimiento que las cosas van a suceder de la manera siguiente:

Llega el esperado día domingo 6 de Diciembre del 2015 y  va a realizarse un proceso electoral para elegir los diputados que representarán al pueblo en la Asamblea Nacional (antes conocido como Congreso Nacional y más tarde eliminado mediante un Referéndum Constituyente)          El relajo comienza a partir de las 3.00 de la madrugada, cuando los ciudadanos que  dormían plácidamente, despiertan sobresaltados por estruendosos fuegos artificiales, música de marchas militares a máximo volumen y gritos a todo pulmón de los pocos seguidores del régimen: Si, son pocos, pero hacen mucha bulla. Mentadas de madre y otras frases de alto calibre se dejan escuchar desde las ventanas de las casas y apartamentos de los residentes que  fueron levantados de sus camas con semejantes alborotos; después algunos lograran conciliar el sueño, otros no.

A eso de las 7 de la mañana, las radioemisoras y televisoras en poder del gobierno – que superan en número a las privadas – y las del sector privado – cuya mayoría se arrastran como gusanos ante el poder – comienzan su maratón informativo: entrevistas a  funcionarios del alto gobierno que van a hacer uso del sufragio, y a uno que otro candidato de la oposición; Imágenes del movimiento de tropas con material electoral; fachada de los establecimientos educativos utilizados como  centros de votación; tomas de  aceras en  calles y verdeas de barrios y urbanizaciones donde la gente comienza a hacer la fila o cola para ejercer su derecho al voto - viene al caso que son las mismas personas que ya se acostumbraron a las largas colas que que hacen todos los días con la esperanza de adquirir alimentos o medicamentos, algunos llegan al final sin conseguir nada-

A las 9.00 a.m. comienzan a transmitir por TV el despliegue militar y toda la parafernalia protocolar porque el dictador va votar en la escuela que le corresponde; sin embargo, puede hacerlo donde le de la gana. Llega manejando un autobús porque, según él, es un presidente obrero, aunque es lo más anti obrero que pueda existir. En los centros de votación donde se presume que pueda ganar la oposición, las mesas se instalarán muy tarde, con la excusa de no disponer aún del cotillón electoral. Las imágenes que siguen mostrando los canales de televisión, son de lo más anodinas y fastidiosas que se pueda imaginar. Llegado a este punto toman el control real de la información las redes sociales: Twitter y Facebook serán, de ahora en adelante, los encargados de mantener una conexión informativa con el resto de la población.

10.00 a.m. Comienzan a suceder cosas que la prensa amordazada y las televisoras sumisas no se atreven a difundir, es entonces cuando entran en actividad los usuarios de twitter y otras redes sociales para informar casos como: testigos electorales de algunas mesas de votación  retirados de manera violenta por militares y otros energúmenos afectos al régimen; motorizados civiles armados hasta los dientes al servicio del gobierno comenzarán a dar vueltas por los centros de votación amedrentando y vejando ciudadanos para que no voten a favor de tal o cual candidato de la oposición; disparos de armas de alto calibre se dejarán oír, y se presentarán violentas agresiones en contra de los votantes; pero por radio o televisión, nunca se sabrá lo que está ocurriendo: ¡¡chito, aquí no está pasando nada!!

Muchas personas denunciarán - sin que les paren bola - que un considerable número de máquinas no van a entrar en el juego por estar dañadas (las amañadas si funcionarán) cuando esto ocurre se pierde tiempo y votos ya que por estos lados la votación no es manual sino digital. Tampoco se podrá observar por los medios nacionales, los maltratos y agresiones que propinarán policías, militares y activistas del régimen a los periodistas internacionales que se atrevan a  transmitir a sus respectivos medios de comunicación lo que en realidad pueda estar ocurriendo.

Aunque la votación es universal, directa y secreta; es decir, nadie sabe por quién vota una persona, siempre algún testigo de mesa afecto al gobierno trasgrede esta regla: se coloca por detrás del votante para observar por quién lo hizo, o acompaña a una viejita o algún discapacitado para que ponga el pulgar en el lugar donde aparece la tarjeta del candidato oficialista. Lo llaman el voto asistido.

Como el oficialismo no las tiene todas consigo por tratarse de un régimen forajido, fascista, impopular y manipulador y se ve a todas luces que va a salir trasquilado en esta contienda electoral, va a ordenar que alrededor de unas 700.000 persona ya fallecidas y que aún no han sido retiradas de los cuadernos de votaciones, sean dispuestas a votar a favor de los candidatos del gobierno. La trampa no es nueva, lo han hecho en otras ocasiones. También aparecerán votando a favor de los candidatos gubernamentales personas con los nombres de Supermán, Batmán, Kalimán, Tamakúm, Popeye el marino, el capitán Araña, el sargento Gonzalez  (aquí los militares también votan)

6.00 p.m. La mayoría de los votantes  han ejercido su derecho al sufragio, ya no hay gente haciendo cola para votar y debería procederse al cierre de mesas; sin embargo, las autoridades del Consejo Electoral darán una prorroga, esperando que el sector oficialista siga trayendo en autobuses, camionetas, camiones y hasta en  bicicletas, a personas que se ganarán un buen dinerito contante y sonante para que  voten por los candidatos gubernamentales.

8.30 p.m. Ya todos los habitantes del país conocen los resultados: bien sea por las consultas en boca de urna, las proyecciones estadísticas o también por las informaciones que tienen los partidos políticos a través de sus representantes de mesa. No obstante, la presidenta del organismo electoral ordenará que algunos centros de votación continúen abiertos porque, según su lógica retorcida, todavía deben encontrarse personas dispuestas a votar. Lo que en realidad sucede es que los números no cuadran, el régimen pierde la mayoría de los diputados, gana la oposición y está esperando órdenes del Ejecutivo Nacional para dar los resultados.

11.00 p.m. Las llamadas telefónicas entre el palacio presidencial y el Consejo Electoral no cesan. El miedo corroe las entrañas del régimen; el dictador, que ya conoce los resultados porque tiene en sus manos el cómputo total, se niega a reconocer el triunfo de los contrarios, se dirige  a la presidenta del ente comicial:

-¿Mira mija, como es eso que perdimos las elecciones? -  ella toda compungida responde – los resultados no son favorables, la gente votó en contra nuestra - ¡¡Coño!! Eso no puede estar pasando - barbulló el dictador y le ordenó - hay que arreglar esa vaina. ¿Dime si pusieron a votar a todos los muertos? – Si, mi presidente; pero esos solamente sumaron 600.000 votos del padrón electoral - ¿y los multicedulados? Mira que esos son bastantes - acotó el hombre al borde de una aneurisma - También su excelencia, pero recuerde que muchos de ellos eran de la hermana república y usted los expatrió  cuando cerró la frontera - , se atrevió a farfullar tímidamente la funcionaria - Bueno, como ya te lo dije, tu arreglas esa vaina, ve a ver como haces - terminó de hablar el dictador y colgó el teléfono.

Bueno, aquí es donde comienza el corri corri de los altos funcionarios. Hay que maquillar las cifras, establecer los contactos para sobornar a personajes de dudosa calaña que forman filas en la disidencia, pero que en realidad son quinta columnas del gobierno. Comienzan las negociaciones, las componendas, “tú me apoyas y después yo te pongo donde están los reales para que te llenes”

2.00 a.m. Hace dos horas comenzó la madrugada del 7 de Diciembre, y es  cuando una gorda y ojerosa representante del “Poder Electoral” se presentará ante unos somnolientos periodistas que esperaron largas horas para conocer los resultados de las elecciones. Se acurrucará en su asiento frente a la mesa que da al palco de prensa acompañada por los demás miembros del ente electoral, y comenzará a narrar en cadena de radio y televisión las tediosas letanías de siempre:

Coff , coof (tos nerviosa) – Voy a proceder anunciar los ganadores en esta contienda electoral, cuyos resultados son irreversibles dada la proyección numérica de los mismos -  Se aclara la voz y prosigue:  - El candidato a diputado por el partido de gobierno ciudadano Perico de los Palotes, ha ganado por una catajarra de votos la nominación…… El representante por el partido comunista, Dr.  Rosado Rojo, obtuvo la friolera de yo no sé cuantos votos para encargarse de la diputación por la región de los llanos…… La doctora fulana de tal……….

Y así continuará, dando como ganadores a los candidatos oficialistas por quienes muy pocos electores votaron, consumándose el  fraude que va a echar por tierra las esperanzas de un pueblo que amanecerá con un dedito cubierto de tinta indeleble en señal de haber cumplido con su deber. Un fraude que acabará con el anhelo de iniciar un proceso de cambio que pueda traer paz, progreso y prosperidad a una nación que pasó de ser la más rica del hemisferio, a convertirse  por obra y gracia de una absurda revolución comunista liderada por un militar frustrado y resentido, en una de las más pobres y necesitadas del continente  

 

José Omar Tirado

http://cronicadeloabsurdo. blogspot.com

miércoles, 3 de junio de 2015

LA OTRA CARA DE LA HISTORIA

 
En toda narración de carácter histórico, los autores tratan de destacar aquellos aspectos que consideran imprescindibles para enaltecer la imagen del héroe, o magnificar las acciones gloriosas que se llevaron a cabo en determinado espacio y tiempo; pero el visto bueno siempre lo ha dado la clase dominante; es decir, la que tiene la sartén por el mango. Sin embargo, a veces escapan algunos hechos circunstanciales que dejan ver ciertos detalles un poco difíciles de soslayar y que alguien, tarde o temprano, los descubrirá y sacará a la luz pública.
Algunas personas podrán estar de acuerdo con las teorías de Don Carlos Marx, otras no, pero lo cierto es que, cuando escribió su obra “El XVIII Brumario” no se peló cuando dijo: “Los hombres hacen su propia historia, pero no lo hacen según el deseo de su iniciativa ni de las circunstancias libremente elegidas; ellos  están obligados por las circunstancias del momento tales como los han creado los acontecimientos y la tradición” Acogiéndonos a este postulado, echemos u vistazo a algunos casos:
EL NEGRO PRIMERO
Vamos a ubicarnos en 1821, año en el cual se llevó a efecto la batalla de Carabobo, donde se logró la independencia de Venezuela. Comencemos por decir que nadie puede negar la fortaleza y valentía del Negro Primero en aquellas luchas que se dieron en los distintos escenarios de la guerra. Pedro Camejo - su verdadero nombre, y a decir de la abuela de mi abuelita, eran “parientes”, nacidos en el mismo pueblo de  San Juan de Payara, lugar de nacimiento del héroe, y de apellido Camejo; bueno, a lo mejor sería verdad porque en aquella época no habían mucha gente que llevara tal apellido en un pueblo tan pequeño -  Ese apodo se lo ganó porque fue el primero en dar la pelea frente a los lanceros apureños del General Páez;  precisamente, es este quien relata que el 24 de junio de aquel año, en los fragores de la batalla,  observa que viene de regreso un hombre a caballo y le grita: -¡No huyas Negro cobarde! -  y este le contestó –¡No huyo, mi general, vengo a decirle adiós, porque estoy muerto!
Si nos acogemos a la lógica, lo primero que se nos viene a la mente es que los muertos no hablan. Segundo; un hombre que viene herido de muerte, no debía tener muchas ganas de andar dando discursos patrióticos; pero en honor a la verdad, vaya uno a saber.
UN MENSAJE A GARCIA 
Corría el año de  1889, era una tarde del mes de febrero, cuando el periodista norteamericano Elbert Hubbard, para llenar un espacio en el periódico en el cual trabajaba, escribió un artículo sobre la eficiencia y responsabilidad de un hombre ante la tarea encomendada. La pequeña reseña muy pronto dio la vuelta al mundo; se imprimieron millones de copia y se distribuyeron entre soldados, obreros y empleados de grandes y medianas corporaciones. Dicho artículo relataba la siguiente historia:
Durante la guerra por la independencia de Cuba, el presidente de los Estados Unidos de Norte América William McKinley, necesitaba enviarle una carta al revolucionario insurgente Calixto Gracia, quien se encontraba luchando en las montañas de la isla. Alguien le comentó al Presidente de un oficial que podía encargarse de la tarea: su nombre Andrew Rowan. Dicen   que Rowan se presentó en el Despacho;  recibió la carta,  la guardó en una mochila de cuero, se la metió dentro de la camisa y se marchó sin preguntar: ¿Quién era García? ¿Dónde se encontraba? ¿Cómo hacia para entregarle la carta?. Lo cierto fue que Garcia recibió la encomienda.
Hasta aquí la historia de este hombre excepcional; tema de discusión en las aulas universitarias, academias y círculos políticos; pero más tardes pudimos conocer que el tal Rowan, no era ningún tontaina, sino  un oficial del ejército, de la marina o algo por el estilo; con perfecto dominio del idioma español y de la situación cubana. La carta la recibió de manos del Secretario de Guerra, quien lo puso en contacto con Palma Estrada, un jefe revolucionario en el exilio; este a su vez, lo instruyó para que al llegar a la isla fuera a entrevistarse con el teniente Fernando Bonett, encargado de llevarlo hasta el campamento de Bayome. Una vez instalado en el campamento, se reunió con el Coronel Cosme de La Torriente quien lo condujo ante la presencia del revolucionario Calixto García para que pudiera hacer entrega de la célebre carta.  
No podía ser de otra manera, La jungla cubana era muy extensa y solo muy pocos sabían dónde se encontraba Garcia.  Aún en pleno siglo XX, otro alzado de nombre Fidel Castro se encontraba peleando en unas serranías cubanas y, ni siquiera el Dictador de aquel entonces Fulgencio Batista, pudo dar con su paradero. Cabe destacar que tampoco este “revolucionario” dio libertad a Cuba, sino que se encargo de llevarla a la ruina, el fracaso y a la miseria.
EL LIBERTADOR SIMON BOLIVAR,  Y UN TAL HUGO CHAVEZ
Todos conocemos que en  cualquier régimen de naturaleza monárquica, democrática, comunista y  totalitaria pululan a su alrededor muchos adulantes y  cagatintas que se dedican a ensalzar y  glorificar a tales gobernantes; aún no teniendo meritos para merecerlo; algunos llegan a traspasar ciertos los límites, como el caso de aquellos monjes chinos que cuidaban los niños herederos al trono del Imperio, y olían sus heces como si fuera un delicado perfume francés. Adulantes de la misma calaña son los que están proponiendo que a Hugo Chávez  se le confiera, - post morten- el Titulo de “Libertador”. Cuando aún vivía este individuo, llegó un señor de la Madre Patria y sugirió que se le llamará “Libertador de la Venezuela Moderna”; desde luego, esta recomendación le dio pingües ganancias al profesor Monedero.
El señor Hugo Chávez - para abreviar lo trataremos como HCH -  lo que hizo durante todo el tiempo fue imitar, de una manera burda,  al Padre de la Patria, Simón Bolívar – a quien también haremos mención como SB.
El joven SB juró en el Monte Sacro un 15 de agosto de 1805, delante de su maestro Don Simón Rodriguez, no darle descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta tanto no rompiera las cadenas que nos oprimían del poder español.
El señor HCH juró frente al tronco de un viejo árbol el 17 de diciembre de 1982, junto a sus camaradas militares- más tarde cómplices en un golpe de Estado-, que acabaría con el hambre y la corrupción en el país. La historia pasó a demostrar que ha sido el régimen más corrupto de la América Latina, y donde la escasez de alimentos campea por todo el territorio nacional.
El General SB. Llevó justicia, paz y libertad a los pueblos de Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y participó en la creación de la nueva República de Bolivia.
El teniente coronel HCH trató de exportar su Socialismo del Siglo XXI, disfrazado de “Revolución Bolivariana”, a varios países latinoamericanos. Tuvo relativo éxito en Bolivia, Ecuador y Nicaragua, donde apadrinó y financió las campañas electorales de Evo, Correa y Ortega; pero en Colombia peló gajo porque tenían un Presidente como Alvaro Uribe, con los pantalones bien puestos, y un pueblo siempre dispuesto a votar en contra de cualquier candidato financiado por el gobierno venezolano.
El Libertador SB. Logró la independencia de La Gran Colombia el 7 de agosto de 1819 en la gloriosa  Batalla de Boyacá.
El Dictador HCH, estuvo en un tris de declararle la guerra a Colombia, cuando en febrero de 2008, el  ejército colombiano mandó para el otro mundo al número 2 de las FARC, el guerrillero Raúl Reyes; bueno, el hombre se puso como un energúmeno, berreó, pataleó, agarró 10 batallones militares y los mandó, listos para el combate,  a la frontera que compartimos con la hermana República.
Después del triunfo en las batallas de Junín y Ayacucho en 1824,  la municipalidad de Lima   obsequió al Libertador Simón Bolívar una magnifica espada elaborada en oro de 18 quilates, con incrustaciones de piedras preciosas en la empuñadura, la cual SB guardaba con mucho celo; pero; cuando  llegó Hugo Chávez al poder,  creyéndose la reencarnación del Padre de la Patria, se apoderó de ella y la desenvainaba en cualquier acto público, mitin o desfile militar; blandiéndola como si fuese un machete conuquero, lo que hacia recordar a Manuel Noriega –un dictador panameño -  cuando, durante sus  discursos contra los gringos, esgrimía con violencia un machete que cortaba el aire.
 Muchas replicas de la espada del Libertador se mandaron a fabricar, y no hubo dictador que llegara a Venezuela sin que se llevara una de ellas como obsequio del gobierno. Estos actos ceremoniales, considerados en el pasado como de gran solemnidad, pasaron a convertirse en una especie de representación teatral pueblerina, o en una barata función de circo.
A un hombre como HCH, quien trató de tergiversar la historia argumentando que SB, no había nacido en Caracas, sino por los lados de Barlovento; que era zambo y bembón como él; que no había muerto de tuberculosis como han dicho los historiadores, sino envenenado por la oligarquía colombiana; que trató de borrar de la memoria colectiva la figura de José Antonio Páez, verdadero fundador de la Republica de Venezuela, según Decreto del 13 de enero de 1830;  para un hombre así, una cuerda de lamebotas (por no decir otra cosa) están solicitando se le confiera el Título de “Libertador”
¡¡Una vaina de locos, pues!!
 
 José Omar Tirado
Http:// cronicadeloabsurdo.blogspot.com
Caracas. Venezuela. Mayo de 2015

jueves, 16 de abril de 2015

LA HISTORIA DE SIEMPRE


LA HISTORIA DE SIEMPRE
 

Todo comenzó después de la llegada del Almirante Don Cristóbal Colón a estas tierras aborígenes,  o de indios, como le dio por llamar a sus pobladores, y fue partir de ese 1492 cuando se originó por estos lares  la cuestión aquella  de: “Yo te doy esto, y tú me das lo tuyo” “Toma y daca” “¿Cuánto hay para eso?”

 Los primeros en llegar fue  la gente del descubrimiento; más tarde los de la conquista, y cuando estos  personajes vieron  que los habitantes del  nuevo mundo llevaban  sus brazos, pechos y cabeza adornados con  brazaletes, placas de oro y diademas incrustadas con esmeraldas,  se dieron a la tarea de buscar, de cualquier manera, la forma de apropiarse de tales objetos; para lograrlo se les ocurrió la idea de ofrecerles, por esos cachivaches de metal dorado y piedras verdes ,  unos cuadritos de vidrio donde las personas podían verse el rostro, reflejar el paisaje y desviar los rayos de la luz solar. Los indígenas asombrados ante tan maravilloso artilugio, entregaban gustosos sus pertenecías: así comenzó el intercambio de oro por espejitos.

El amor por el precioso metal fue de tal magnitud que Colón y su gente  crearon una especie de impuesto mediante el cual,  todo indígena que sobrepasara los 14 años de edad, estaba obligado  entregar cada tres meses una vasija llena de oro. Después de eso vendría la tristemente fatídica y oprobiosa “Encomienda”

Junto a los conquistadores, llegaron también los evangelizadores; es decir, los representantes de la Iglesia Católica. Trajeron su fe y sus dogmas y, con las benditas “Misiones”,  se dieron a la tarea de  cristianizar a los nuevos súbditos de su Majestad, y a inculcarle temor al infierno por los pecados cometidos; pero, poco a poco la gente fue perdiendo el miedo y los pecadillos aumentaban; ya no le paraban al asunto ese de las llamas eternas del averno. Bueno, había que sacar provecho de esto, y la clerecía decidió poner en práctica algo que le había resultado muy provechoso en el viejo continente: “La Indulgencia”.

La Indulgencia era una especie de gracia concedida por el clero  a ciertas personas que habían  incurrido en actos pecaminosos; pero que,  por una módica suma de dinero, se le concedía eximirles de sus pecados de manera temporal; no pretendían  perdonar los pecados, porque solo Dios perdona;  pero se libraban del infierno e iban derechito al purgatorio. Esta remisión de la pena era solamente otorgada por el Papa, Cardenales y Obispos. Los curitas de pueblos solo hacían de intermediarios. Fue un buen negocio: “tú me das yo te doy”; y si eso no fue así, entonces de donde salió la plata para edificar templos, mantener misiones y otras cosas. 

Quien no recuerda el caso del holandés Peter Minuit, Director de una compañía holandesa enclavada  en aquel  territorio que, más tarde se convertiría en los Estados Unidos de Norte América.  El holandés de marras, valiéndose de ciertas artimañas,  engatusó a los indios americanos y logró que  en mayo de 1626 le vendieran la isla de Manhattan por 60 florines, es decir, aproximadamente 24 dólares americanos.

Pero el caso más patético ocurrió en el antiguo Reino del Perú. Cuentan que por allá en 1545 un pastor de nombre Diego Huallpa, descubrió por casualidad un enorme cerro cuajado de plata; pero el  capitán español  Diego de Zenteno y su entorno de secuaces lograron apoderarse del mayor reservorio de mineral de plata que haya conocido el mundo: el Cerro de Potosí. ¿Le ofrecieron algo a Diego?  Lo más probable haya sido que no, ya que la voracidad de los conquistadores solamente lograron diezmar a la población, cuyos habitantes, obligados realizar trabajos forzados de 16 horas o más todos los días,  morían de mengua.

Pasaron unos cuantos siglos, y la historia ha venido repitiéndose en todo el continente americano con una u otra variante. En la Venezuela post-democrática cuando el “chavismo” se encontraba en su máximo esplendor y los petrodólares de todos los venezolanos eran derrochados a diestra y siniestra por el gobierno, un grupo de adulantes - de esos que nunca faltan y que pululan alrededor del poder como las moscas a la “caca”-,  para congraciarse con el jefe máximo, trajeron al país en el año 2005, a un súbdito de su majestad Juan Carlos de Borbón: Se trataba de un  profesor  de la Universidad Complutense de Madrid, donde se desempeñaba como catedrático en Ciencias Políticas. Un señor que hacía mucho honor al apellido Monedero, porque: ¡Cómo le gustaban las  monedas!; y quien fuera  invitado para que  organizara las “salas situacionales” y los centros de capacitación ideológicas “Francisco de Miranda”.

Según comentarios de prensa de la época, el señor Juan Carlos Monedero habría cobrado la bicoca de 425.000 euros, que para el cambio en esos años, estaría alrededor de los 670.000 dólares americanos. Ese dinero fue un aporte del gobierno venezolano para que asesorara  los gobiernos de Nicaragua, Bolivia, Venezuela y Ecuador,  en  la implantación de una moneda única bolivariana que circularía en esos países. Cobró su plata; sin embargo, los resultados fueron nulos, porque solo a una mente enfermiza y a un espíritu megalómano, se le podía ocurrir cambiar, por ejemplo,  la moneda ecuatoriana de circulación legal  que es el dólar, además que su economía esta dolarizada: ¡pero nada!, había que complacer al Jefe.

Más tarde, firmaron un convenio entre el Banco Central de Venezuela y la Fundación de Centros de Estudios Políticos y Sociales (CEPS) - organización que, según dicen, estaba  a cargo del señor Monedero-,  mediante el cual el Centro de Estudios recibiría  un monto anual de 60.000 euros, -unos 90.000 dólares - por el asesoramiento sobre Técnicas de Integración Regional y Política. 

El politólogo entraba y salía del Palacio de Miraflores en Caracas – sede de la Presidencia de la República – como  Pedro por su casa; entre 2005 y 2010, mantuvo contacto directo con el Presidente de la República; su adulancia y genuflexión  fue tan inmensa que llegó a crear los términos  de “Hiperlíder”  y “Último Libertador de América latina” para atribuir esas cualidades a  Hugo Chávez.

A principios del año de 2010,  apareció por estas tierras otro ciudadano español. Esta vez se trataba del Dr. José Antonio Lorente, Director del Laboratorio de Identificación Genética de la Universidad de Granada, invitado por los adulantes de siempre para que se dedicara a construir una nueva imagen del Libertador Simón Bolívar; pero eso sí, condición “sine qua non”:   debía presentar algunos rasgos y características concordantes  con la fisionomía  de Hugo Chávez.

Y en menos de lo que espabila un cura loco, montaron el circo: el súbdito español actuó como el jefe de pista;  los payasos,  maromeros y tragasables, se reunieron a la media noche del 15 de julio de 2010 ante el sarcófago donde reposan los restos del Padre de la Patria y procedieron a profanar sus restos. Quien dirigía el espectáculo tomó la calavera entre sus manos y, tal vez sintiéndose una especie de Hamlet a punto de declamar, se quedó mirándola; sacó sus instrumentos de mediciones antropométricas y se dedicó a estudiarla y medirla, como si fuera el cráneo de un Neanderthal.

Después del espectáculo, hubo que enviar la información recabada al Laboratorio de Visual Forensic, ubicado en la ciudad española de  Barcelona,  para que, sobre la base de las tomografías se pronunciaran al respecto y  elaborarán el nuevo rostro de Bolívar- para eso  estaban cobrando muy bien y había que dejar satisfecho a los clientes-;  y fue así como  presentaron, de una manera monda y lironda, el rostro correspondiente a un hombre de rasgos negroides, nariz grande y achatada, labios abultados, ojos saltones,  lo que contrasta con la descripción que hicieron en su tiempo algunos biógrafos y personas que  trataron al Libertador cuando andaba a caballo por esos campos de Dios.

Si bien es cierto, el Padre de la Patria entre guerras, proclamas y mujeres, nunca tuvo tiempo de  posar ante pintores y escultores, también es cierto que hubo artistas que trabajaron  muy bien su imagen en los lienzos; tal es el caso de la obra  realizada por el pintor limeño José Gil Castro (1825) quien plasmó un rostro de rasgos fino, nariz aguileña y labios delgados, y del cual dijera el Libertador, cuando se lo regaló a su hermana María Antonia: “Es un retrato mío hecho con la más grande exactitud y semejanza”

El caso fue que el Dictador se contentó mucho con el nuevo rostro del Libertador, y lo anunció  con bombos y platillos, en cadena de radio y televisión, para que el mundo conociera la nueva cara de Simón Bolívar. ¿Cuánto se pago por eso? Sólo Dios lo sabe.  

De continuar los chavistas en el poder, no tengamos la menor duda que los  seguidores, acólitos y adulantes  del difunto, buscaran de nuevo quien les construya una imagen - a lo  Frankenstein - de su amado líder,  con rasgos  de José de San Martín, Jose Gervasio Artigas, Bernardo  O’Higgins y George Washington; todo esto con la finalidad de  presentarle al mundo el nuevo  rostro del Padre de la Revolución Bolivariana..

Es bueno aclarar que,  no  solamente del continente europeo  han venido a buscar lo suyo por los favores recibidos; en estos días llegó al país  un brasileño de nombre Joao Pedro Stédile, disque dirigente político, quien recibió pasaje, alojamiento, alimentación y dólares para que insultara y denigrara  en cadena de radio y televisión a  los opositores venezolanos. Lo triste de esta historia es que el acto estaba presidido por Nicolás Maduro.

 

José Omar Tirado

Http:// cronicadeloabsurdo.blogspot.com